Golpe de calor en Phoenix: cuando la negligencia lo vuelve mortal
Phoenix es una de las ciudades más calurosas de Estados Unidos. Las temperaturas del verano superan habitualmente los 110 °F, y la temperatura de la superficie del pavimento puede alcanzar los 170 °F. El golpe de calor es una afección potencialmente mortal que ocurre cuando la temperatura del cuerpo sube a niveles peligrosos y el sistema de enfriamiento falla. No es ninguna broma: el condado de Maricopa registra cientos de muertes relacionadas con el calor cada año.
¿Qué es un golpe de calor?
El golpe de calor ocurre cuando la temperatura central del cuerpo sube por encima de los 104 °F y el cuerpo ya no puede enfriarse mediante la sudoración. Entre los síntomas se incluyen temperatura corporal alta, confusión o estado mental alterado, náuseas, ritmo cardíaco acelerado, enrojecimiento de la piel y pérdida del conocimiento. Sin tratamiento inmediato, el golpe de calor puede causar daño a los órganos, daño cerebral y la muerte.
Cuando el golpe de calor es culpa de otra persona
Si bien muchas muertes relacionadas con el calor son accidentes trágicos, algunas son causadas por negligencia. Entre las situaciones en las que puede surgir un reclamo por lesiones personales o muerte por negligencia se incluyen:
Negligencia del empleador. Los trabajadores al aire libre —cuadrillas de construcción, jardineros, techadores, trabajadores agrícolas— corren un riesgo extremo. Los empleadores tienen el deber de proporcionar agua, sombra, descansos y capacitación sobre enfermedades por calor. Las directrices de OSHA exigen que los empleadores implementen programas de prevención del calor cuando las temperaturas son altas. Un empleador que no proporcione estas protecciones puede ser responsable más allá de la compensación laboral.
Negligencia de la instalación. Hogares de ancianos, centros de vida asistida y guarderías que permiten que personas vulnerables —ancianos, niños, personas con discapacidad— sufran un golpe de calor debido a un aire acondicionado averiado, hidratación insuficiente o falta de supervisión.
Muertes en vehículos. Niños y personas mayores dejados dentro de vehículos calientes. Un automóvil cerrado en Phoenix puede alcanzar más de 150 °F en cuestión de minutos. Cualquier persona responsable de alguien dejado en un vehículo caliente enfrenta tanto cargos penales como responsabilidad civil.
Protéjase
Manténgase hidratado: beba agua antes de sentir sed. Evite el esfuerzo al aire libre durante las horas de mayor calor (10 a. m. a 4 p. m.). Use ropa ligera y holgada. Nunca deje a niños, personas mayores o mascotas en un vehículo estacionado. Conozca los síntomas y actúe de inmediato si usted u otra persona muestra señales de un golpe de calor.
Si la negligencia de alguien causó una lesión relacionada con el calor a usted o a un ser querido, los Law Badgers pueden evaluar su caso.
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